jueves, 13 de noviembre de 2025

Fue un placer quererte tanto

La vida no nos quiso juntos y me sigo atormentando por saber la razón.

Yo te quería, te quería tanto que imaginaba un futuro a tu lado, te quería para que fueras parte de mis sueños, para que juntos bailáramos cada noche en la sala de nuestra casita la canción favorita que ambos nos dedicamos. Te quería para envejecer en las sillas de nuestro patio.

Quizá no estábamos destinados, no era nuestro mundo y debíamos encontrarnos más adelante o llegamos demasiado tarde, no lo sé.

Pero fue un placer conocerte.

Fue un placer quererte tanto.

Llenarte de besos y caricias, fue un placer hacerte el amor en cada segundo, con cada mirada y en cada caricia.

Fue un placer sonreír aquella tarde cuando te conocí, volver a experimentar el sentimiento, esa sensación de cosquilleo en el estómago.

Fue un placer descubrir que nuestras manos coincidían en nuestra primera cita, robarte un beso y llenarte de abrazos.

Fue un placer acompañarte hasta la puerta de tu casa mientras las gotas de lluvia caían. Fue un placer mostrarte cada penumbra que llevaba dentro, las metas que a tu lado buscaba cumplir.

Fue un placer revelarte mis secretos, contarte mi pasado, conocerte a fondo y decirte una y otra vez lo mucho que te amo.

Porque sí, amarte también fue un placer.

Que, aunque después dolió, no me arrepiento, porque me hiciste sentir lo que nunca imaginé. Me devolviste a la vida para después quitármela con tu partida.

Y no, no me retracto.

Te fuiste y con el tiempo lo aceptaré.
Aprenderé a vivir sin ti.

Pero nada quita que hoy en día pueda decirte que quererte tanto, fue el mayor placer que pudiera existir.

Fue un placer quererte tanto.

No hay comentarios: