Primer día!

Llegó el infierno!

PD.: Nooooooo!
Noche de orquesta!
Noche anterior sudorosa!, mal sueño...
Atento: Pronto tendré gatitos nuevos...
Necesito un ampli!, mi orgullo es superior!
TE AMO!

Sólo tú...

Debo tomar el odio como a un rival
debe temblar mi rostro hasta gritar, como huracán...
Debo silvar y creer que ahuyenta el mal y no confesar
que siempre el viento vuelve, mi rostro, pasos, mis pasos...

Remojar mi alma con la dulzura de tus labios, perpretar en lo más íntimo y acojedor, juguetear con mi boca y tus manos, gritar sin hablar, y hablar, por más difícil que sea, con una sola mirada...

Debo tomar los hechos con ambas manos
que siempre el viento vuelve, mi rostro, pasos...

Porque tú me embriagas, sólo tú, porque sólo tú me elevas al cielo, porque sólo tú y tu amor están en mi cabeza todo el día---

El aire de tu voz soy yo
no puedes desafiar, ya has sido dos...
Debes sangrar y ver el fin...
todo vuelve a empezar... Juntos.

PD.: TE AMO!

Cinco meses!

Cinco meses juntos!
TE AMO PRINCIPESA PRECIOSA!

Damien Rice - Coconut Skins (Live on Jools Holland)


PD.: Mi vida tiene un rumbo indefinido...
Hay días que no me reconozco...
En pocas palabras, valió la pena o no?
Mal, mal muy mal... tiempos aquellos!
Tu sonrisa me hace feliz...

Electro Z - Grítame

PD.: Esta semana: Karikatumba
Cancionón!, nostalgia, esos años...

Dios! feliz, muero por verte...
Un SI estupendo! mágico!
Sólo tú me estremeces...
TE AMO!
TE AMO!
TE AMO!
TE AMO!
TE AMO!
TE AMO PRINCIPESA!

Amistad!

PD.: Vamos al shol? jaja
TE AMO!

Dios!

Dios!, Dios existe! y aunque esto no es tan nuevo para mi, ahora lo constaté clarísimo, ahora fue un día de sorpresas y de algunos momentos intensísimos. Sí!, si hay alguien que se interesa por lo nuestro -y sí, te hablo a ti- y aunque nos cuida mucho, estoy seguro que sus razones tendrá, solo nos queda esperar, ser pacientes y luchar contra todo lo que en nuestro camino aparezca, para luego de eso, salir bien librados, y, lo más importante, JUNTOS.

Junto a ti
quise descubrir
y vivir esos momentos...
Junto a ti
pero estas aqui
en el fondo de mis sueños...
Junto a ti
sigo preso de un amor
enfrentado a la razón
junto a ti...

PD.: Por fin matriculado!
Maldición 7 cursos, sudando frío!
Qué chu-a! es Cartografía y fotoperiodismo del suelo?
Que verguenza tu mami!
Que día! y yo feliz!
TE AMO!

En la misma luna!

Y como dije en el título, en la mismísima luna!, es increible, es imposible tratar de explicarlo, es más, ni yo lo entiendo tanto como para poder hacerlo. Es una sensación extraña, está englobada en lo más profundo de mi, pero quiero gritarlo, no entiendo mi reacción, lo único que puedo asegurar, es que estoy feliz!, estoy viviendo el momento más perfecto de mi vida, y lo mejor de todo es lo que lo estoy disfrutando.

PD.: TE AMO!

A un día!

En apuros, en serios apuros. Es mucho pedir descanso a estas alturas de mi vida!. Es mucho pedir respirar tranquilo al menos por un tiempo. Impresionantemente este es el primer ciclo que no tengo ganas de empezar, siempre entraba con las pilas cargadas y dispuesto a enclaustrarme para hacer miles de trabajos, a aprenderme una separata entera, o a repasar y repasar apuntes. Pero hoy no, hoy sólo quiero quedarme en casa y estar tranquilo. Estoy con la idea de cambiar esto, pero nadie me dejará, nadie. Como siempre tengo que hacer lo que otros quieren y mis opiniones dejarlas de lado.

PD.: TE AMO!

Se acerca el infierno!

A días de empezar nuevamente el suplicio llamado universidad, la cuenta regresiva ha empezado, los miedos estan volviendo a tomar su lugar, y la inseguridad me está sobreabundando. ¿Cuándo terminará? creo que esta pregunta sólo yo la puedo responder.

PD.: Buena tarde!, no importa la insolación!
Cuidate Marilyn, donde quiera que estés!
Cansado, cansadísimo!
TE AMO!

10Years - Autumn Effect


PD.: Porqué hay gente tan estúpida!
Enfurecido! muy enfurecido!
Extrañandote!

Gaia - Alguna vez

PD.: Feliz!

Por ti muero!

La noche no quiere venir
para que tú no vengas
ni yo pueda ir.
Pero yo iré
aunque un sol de alacranes me coma la sien.
Pero tú vendrás
con la lengua quemada por la lluvia de sal.
El día no quiere venir
para que tú no vengas
ni yo pueda ir.
Pero yo iré
entregando a los sapos mi mordido clavel.
Pero tú vendrás
por las turbias cloacas de la oscuridad.
Ni la noche ni el día quieren venir
para que por ti muera
y tú mueras por mí.

Gacela del amor desesperado.
Federico García Lorca.

Día trajinadísimo!

Desde ahora empezaré a recuperar fuerzas, empezaré a dejar todo en el pasado y olvidar, poco a poco, olvidar todo lo sucedido, todo lo que me hace daño, las palabras que en un momento de furia salieron, los gestos que logré ver, y todo lo que me lastima, o me lastimó, claro.

En el formateo pactado, y dando, poco a poco, forma a nuestro proyecto emprendido. Apuros importantes, quehaceres, correrías y demás. Día intenso.

Por la tarde ensayo con Reincidentes, por fin hay propias para estrenar, la próxima tocada que suponemos será en en el CaxaRock 8 se estrenarán las propias. Emoción, y como comenté, el veredicto final lo da el ensayo en sala. Ahí se vé el potencial y lo versatil que puede llegar a ser una canción.

Y cerrando el día con un excelente broche de oro, acompañado de la personita más importante de mi vida, de la mujer que literalmente me quita el sueño, de la mujer por la que muero y luego me arrepiento, porque tengo que vivir para estar junto a ella; aunque prefiera a veces más su novela, pero igual. TE AMO PRINCIPESA!

Ausencia!

En estos días en cuando te extraño más. Nunca controlo mis palabras ni mis hecho cuando estoy enfurecido, y ese simple hecho me trae problemas mayores. No puedo estar compinchado con alguien a quien no le intereso, siendo esa mi percepción; y si lo hago, no entiendo de qué manera. Por otro lado es impresionante el cinismo de algunas personas, hacen daño y luego apañan peores cosas. No entiendo a ese tipo de gente, no quiero llegar a ser algún día ese tipo.

Tu ausencia me perturba
tú, no estas ahora...
Tu olor me persigue
tú, me haces mucha falta...

PD.: TE AMO!

Blog Rock en Cajamarca!

Rock en Cajamarca!

PD.: Buen viaje principesa!
Triste pero con ánimos casi casi recargados!
TE EXTRAÑARÉ!

Otra vez!

Día GUSANO!

PD.: Y la reconciliación fue excelente,
obviando claro las palabras fuertes...
Cuidate Marilyn!
TE AMO!

Taproot - Wherever I Stand

Pedro Suarez - Como las mariposas

PD.: Nuestra canción!
TE AMO!

Nuevo blog!

En un shock profundo, e innundado completamente de un sentimiento al que no puedo controlar, al que no QUIERO controlar de ninguna manera, este me consume y yo lo disfruto. Gracias infinitas!

Por otro lado, casi todo el día ocupado en el nuevo Blog que acabo de inaugurar, que trata exclusivamente de la Música de mi ciudad, Cajamarca. Se hablará de Bandas, Conciertos, Discos, Reunas antes de conciertos, y Avisos de cualquier índole; aquí dejo el link:

Rock en Cajamarca.

Lo mejor de Cajamarca.

Mala pela!

Conmocionado, realmente conmocionado. Como quedamos alguna vez, teníamos que ver la película acompañados el uno del otro, el mal sabor en la boca, las escenas, la imaginación y las preguntas rondando en mi cabeza todas a mil por hora y en diferentes grados de intensidad.
Ya había visto una película así, y como aquella vez, la reacción es la misma; por una parte creo que normal, pero por otra perturbante. Es difícil creer en algunas cosas, una es esta.Acá una pequeña tira de más imágenes:
Por cierto, NO SE LA RECOMIENDO A NADIE!

Días mágicos!

Qué mañana!

PD.: Mi angel!
TE AMO PRINCIPESA PRECIOSA!

Feliz cumpleaños a mí!

Gracias!, gracias a todos los que se acordaron!, gracias a todos los que malgastaron un par de minutos en llamarme o escribirme algún mensaje, en serio gracias, y hubo sorpresas; muchas sorpresas, recibí felicitaciones de personas que nunca imaginé que lo hicieran y aunque sorprendido, al final agradecido.

Fue un día excelente, un día espectacular. Y por fin, con la ayuda de alguien muy muy especial para mí se rompió la maldición, 16 ya no es cliché de desgracia, ahora es de felicidad, absoluta e infranqueable felicidad!.

Agárrate fuerte a mí

No hay separación amorosa que te deje conciliar el sueño con facilidad. Veamos. Cuando es la otra persona la que solicita separarse, simplemente no duermes durante dos o tres días: la nostalgia, la rabia, el dolor te devoran por dentro y te desvelan por fuera. Quedas en estado de vómito, de sequedad orgánica y sonambulismo. Ojeroso, atraviesas las madrugadas, evocando escenas, deshojando teorías y probabilidades (a falta de margaritas) tratando de entender en qué momento tu relación se fue al diablo. (Porque las relaciones, como ya se sabe, nunca se quiebran cuando se anuncia el rompimiento, sino mucho antes: la noche, la tarde o la mañana aquella en que intuiste que algo andaba mal, pero no te detuviste a conversar. Es en ese instante en que un inofensivo furúnculo empieza a convertirse en cáncer mortal. A la larga, el rompimiento es solo la manifestación epidérmica de algo que ya estaba podrido).

Por otro lado, cuando eres tú el que propone distanciarse, te vas a la cama con la negra sensación de haberle hecho pedazos el corazón a otra persona, y eso puede ser peor. No más triste, pero sí más agotador. Si llorar porque te dejan desgasta, ver que alguien llora por una decisión tuya desgasta el doble: la pena y el remordimiento son demasiado pesados, y por lo general la gente no tiene el temperamento suficiente como para ponérselos al hombro.

Cuando ven sufrir al novio o la novia, muchos flaquean y –en el colmo de la cobardía– prefieren oxigenar artificialmente una relación agonizante cuyo final es irreversible. Es como querer resucitar a un muerto. Es un esfuerzo inútil, que se realiza por compasión, por culpa, por no querer asumir el contrasuelazo de una dura realidad: hay veces en que tu felicidad y libertad emocionales dependen –muy lamentablemente– de un dolor ajeno. O eres tú o es el otro. Suena pésimo, ¿pero acaso no es así?

Hay un tercer caso: tal vez el más común (y el más patético). Se produce cuando tú quieres dar por terminado el vínculo, quieres romper, pero no te animas a plantearlo. Algún trauma enquistado en tu biografía te impide tomar al toro por los cuernos. Te da remordimiento. Pasan los días y no ‘encuentras’ (no quieres encontrar) el momento de iniciar la conversación definitiva. Entonces optas, quizá inconscientemente, por la salida más retorcida: inducir a tu pareja –a punta de señales necias y gestos ruines– a que sea ella (o él) quien ponga los puntos sobre las íes y acelere ese trámite que tú –cabrazo– no te atreves a finiquitar. En buen español: paseas y aburres a tu novia(o) con la ramplona finalidad de que sea ella (él) quien te expectore.

Sea de la manera que sea, toda separación supone un desapego que puede ser traumático. Y es que cuando encuentras a un ser humano que te gusta, te eriza, te entretiene, te cuida, te complementa, te inspira, desarrollas de modo irracional un indómito sentido de la pertenencia. Y para que eso ocurra no tienen que transcurrir años de años: bastan unos cuantos meses para que ese sentimiento nazca, se reproduzca, crezca y se expanda.

Sientes que la pareja es tuya, como tuyos son tus brazos, tuyo tu auto, tuya tu mascota, tuya tu alma, tuya tu almohada, tuyo tu riñón. Tanto te convences de esa posesión que también cedes tu individualidad para congraciarte y ser propiedad sentimental de tu novia(o).

Sin darse cuenta, los enamorados convierten el amor en un zapato ortopédico, una prótesis sin la cual no pueden caminar (o por lo menos eso les gusta creer). Por eso para los chicos enamorados separarse duele lo mismo que una amputación: sienten que les están arrancando una vértebra, que le están extirpando las tripas, cuando simplemente están regresando a su estado original: la soledad.

Quizá es de toda esa confusión de donde nace el impulso que lleva a la gente a ponderar categorías tan discutibles y volátiles como “LA mujer de MI Vida” o “EL hombre de MI vida”. Joder. Qué estupidez. No sé ustedes, pero a estas alturas yo ya me convencí de que la única persona de MI vida soy yo mismo. Contra lo que podría parecer, esa no es la conclusión de un treintañero amargado, sino la filosofía práctica de quien prefiere que su estabilidad anímica dependa lo menos posible de terceros.

Aún así soy consciente de que separarse es doloroso. Básicamente porque implica empezar desde cero, y porque te sientes obligado a aceptar que eres totalmente prescindible para alguien que aún es necesario para ti.

En los últimos días he vivido algo de todo esto. Una chica a la que quiero mucho (digamos que se llama CT) me pidió no vernos más. Algo que hice o dije o escribí (o las tres cosas juntas) la había decepcionado.

Era tal su abatimiento que verme y saber de mí le resultaba más triste y dañino que no verme. Mientras conversábamos en un café (las relaciones humanas suelen acabar en un café), cobijé una certeza horrible: el único remedio para su consternación era mi invisibilidad. Entendí que, para que ella se salvara, yo tenía que mimetizarme con el aire y desintegrarme. Para que ella estuviera bien, para que retomara la conducción de su vida, era imprescindible que yo desapareciera, que me tragara la tierra por un buen tiempo.

Me odié cuando vi en sus ojos el pedido de un adiós involuntario, pero urgente. Me odié, entre otras cosas, porque alguna vez yo estuve en su lugar y le disparé esa misma mirada tirante –mitad desprecio, mitad amor– a una chica que me había desollado el corazón. Me odié por parecerme tanto a ese tipo de persona destemplada e insensible que siempre aborrecí, y en la que juré nunca convertirme.

La vida te da lecciones duras. Cuando produces en otro el avinagrado efecto que antes alguien produjo en ti prolongas una odiosa cadena que tiene infinitos eslabones. Ahora sé que solamente cuando CT le destruya el corazón a un tercero, recién ahí, mi culpa interna se aliviará un poco. Y tal vez solo desaparezca del todo el día remoto en que ese tercero haga añicos los sueños amorosos de otra mujer.

El dolor –como el calor de una antorcha que se pasa de mano en mano– se logra alejar de ti, pero con una martirizante lentitud. No desaparece de golpe, se esfuma.

También por estos días me he cruzado con una ex novia. La vi una noche, en un local público. Nos saludamos con normalidad y sostuvimos una charla amable: falsete, pero amable. Sin embargo, cuando regresaba a mi casa en el auto, manejando a lo largo de avenidas vacías, no podía dejar de recordar el día en que nos separamos, hace más de una década atrás.

Ella es la chica que más me ha hecho llorar. Hasta antes de que mi vida se cruzara con la suya yo pregonaba esa frase que asegura que “los chicos son machos, porque no lloran” (otra antigua cojudez con inexplicable vigencia contemporánea). No me gustaba exteriorizar mi lado vulnerable. Pero con esta mujercita no pude hacerme el sueco valentón. La noche en que me dijo que “me quería, pero necesitaba estar sola” sentí que alguien me clavaba el cuchillo de Rambo en el empeine.

Hasta ahora no puedo creer todo lo que chillé. Un bebé recién nacido hubiera parecido un monje tibetano al lado mío.

Lloré lo que no había llorado nunca antes. Parecía una fuente de lágrimas. Si alguien me cargaba y me ponía en medio de una plaza, hubiera sido una perfecta catarata ornamental.
Al día siguiente de la ruptura, las cuencas de mis ojos no estaban moradas, sino verdes de tan irritadas. Parecía un mapache castigado. Un zorrillo famélico y sin hogar.

Lo peor es que atravesaba la edad del masoquismo más ciego, o sea, lloraba con sadismo, relamiendo mis heridas como un gato techero y trastornado. Me encerraba en mi cuarto, apagaba la luz, enchufaba el minicomponente (nótese la reliquia tecnológica) y –al son de los temas más almibarados y suicidas de esa dupla de cabriolas llamada Air Supply– me practicaba imaginarios chuzos en las venas de las muñecas.

Ahí, postrado voluntariamente en la cama, barritaba de desolación. Lo raro –lo tremendamente raro– es que algo dentro de mí disfrutaba de todo eso.

Por esos días llegó a mis manos un librito de cuentos de Alfredo Bryce Echenique. En lugar de tomar ansiolíticos que me ecualizaran el ánimo (o barbitúricos que me lo aniquilaran de cuajo), me sumergí en la lectura de ese libro para ver si la Literatura hacía algo por mí (ya que yo no hacía nada por ella).

Y fue en esas páginas donde encontré, inesperadamente, la manera de olvidarme un poco de la novia que me había dejado el autoestima en cuidados intensivos.

Uno de los cuentos de Bryce se titulaba ‘Una mano en las cuerdas’, y su protagonista era Manolo, un adolescente que vivía enamorado de Cecilia, una niña a la que espiaba diariamente en la piscina del Country Club de Lima.

En un momento de la historia, cuando Manolo le confiesa a un amigo que no puede quitarse a Cecilia de la cabeza, que el recuerdo de ella lo persigue día y noche sin misericordia, el amigo –exasperado– le lanza un consejo torpe pero absolutamente genial: “Imagínatela cagando”.

Ja.

No podría asegurarle a los lectores del blog que esa sea la mejor técnica para olvidar a una mujer, pero tampoco pongo en tela de juicio la eficacia del método. Es que es cierto. Pensar en la chica de tus sueños en pleno ejercicio excretorio (su rostro enrojecido por el arduo esfuerzo de la evacuación; las venitas del cuello a punto de explotar; los gemidos callados a que la pujanza obliga; la apestosa delicadeza de su pequeña deposición) puede acabar con la pasión más porfiada.

Si profanas su memoria angelical y te la imaginas en esos aprietos intestinales, el amor se te va, literalmente, a la mierda.

Creo que fue ahí cuando colegí que era mejor reírse de las penas de amor en vez de arrastrarlas cual si fuesen las chirriantes cadenas de un alma en pena condenada a morar imperecederamente en el purgatorio.

Pero el humor también se toma sus días. Y mientras llega para consolarte, te sientes un poco a la intemperie, un poco en desamparo, como si a tu casa le hubieran retirado el techo y las paredes y hubieses quedado a merced de las lluvias más copiosas. Todo es un charco lodoso cuando alguien se va de tu lado.

Y la escena final es asquereosa: tú llorando sobre su hombro, atragantándote con tu propio llanto, y ella palmoteándote la espalda, como si fueras un niño al que hay que apapachar porque está deprimido. Puaj.

Necesitaba escribir esto.

CT, una chica a la que quiero mucho, me ha pedido que desaparezca, lo que equivale a pedirme que me muera un poquito, que renuncie a mis impulsos. Que deje de ser yo.
Para que ella viva, tengo que morir. Qué vaina.

Supongo que de eso se trataba todo.

Busco novia.
22 de agosto del 2008

PD.: Garrafalmente estúpido! y todas sus derivaciones...
AVISO: Doy 10 tips fáciles para cagar una relación por celos!
Totalmente mal, pero del corazón!. Estado: Catatónico y debilucho!
No sé valorar lo que tengo cerca, a pesar de todo lo pasado!
¿Qué tipo de persona soy? espero respuestas...
Admito: improperios, afrentas, denuestos, blasfemias y demás...
No quiero que amanezca...
Temo a los lapsos largos de tiempo!

Jeff Beck & Tal Wilkenfeld - Cause We Ended As Lovers


Videote! excelente canción!
PD.: Tarde de feria...
Feliz!
TE AMO!